La Semana Santa de Granada ha consiguido dotar a esta celebración con un nuevos puntos que suscitan la Fe y la devoción de su pueblo, así como la de los turistas que visitan la ciudad de la Alhambra en esas fechas.
Al igual que en el resto de España, la Semana Santa granadina reparte la salida de sus cofradías a lo largo de toda la semana extendiéndose las estaciones de penitencia desde el Domingo de Ramos hasta el Domingo de Resurrección.
Los Granadinos toman muy en serio la Semana Santa, y las procesiones granadinas son impresionantes: realmente vale la pena verlas. Cada hermandad tiene su propia procesión y está muy orgullosa de sus figuras del Cristo y de la Virgen. Todo el mundo ayuda y se dedica mucho tiempo y esfuerzo en hacerlas lo más bonitas posibles.
Durante las procesiones, los costaleros (tradicionalmente los hombres y muchachos) llevan las figures en sus hombros, seguidos por los nazarenos con sus vestidos encapuchados, los penitentes (llevando los crucifijos en sus hombros), y las mujeres y las muchachas con sus tradicionales vestidos negros con velas y cruces. Se les acompañen unas bandas de música que tocan unas canciones melancólicas que marcan el paso.